Líderes de organismos civiles que promueven los derechos de las mujeres en América Latina, congregadas en Naciones Unidas (ONU), consideraron que la población femenina debe hacer del acceso al poder político una prioridad en la lucha por la equidad de género.
Aglutinadas en el marco de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer (CSW), la mayor reunión de grupos de los derechos de género en el mundo, las líderes consideraron que mayor acceso al poder político significaría además mayor empoderamiento económico para la población femenina.
“Una mujer empoderada políticamente hablando, con conocimiento de los derechos de la mujeres en general, y en particular de los derechos de su comunidad, es clave en la forma en que se toman las decisiones políticas”, consideró Otilia Lux, líder civil guatemalteca de origen maya.
Considerada una de las voces más representativas de los derechos de las mujeres indígenas en América Latina, Lux afirmó que una mujer conoce de primera mano el déficit de un Estado sobre equidad de género, por lo que su liderazgo representa un reto en sí mismo para sociedades conservadores.
“Participamos mujeres en movimientos sociales, pero ahora lo que hace falta es dar el salto y tener más participación en partidos. Ahí nos hace falta mucho, no en capacidad, sino en abrir los partidos, que han sido muy excluyentes”, dijo Lux.
En entrevista en la sede de ONU-Mujeres, en Nueva York, Lux destacó que el acceso al poder político facilitará que los países cumplan con los compromiso delineados en los Objetivos de Desarrollo Sostenibles (ODS) de la ONU rumbo al año 2030.
Adoptados en 2015 en la ONU, los ODS tienen como meta principal eliminar la pobreza extrema y el hambre en el mundo para el año 2030, así como lograr la paridad de género, que es vista como un engranaje esencial de sociedades pacíficas y desarrolladas.











