Mujeres en la Corte

En días pasados, en sesión solemne de los Plenos de la Corte Justicia, del Consejo de la Judicatura Federal y del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, se dio la bienvenida a la ministra Margarita Ríos-Farjat, tercera mujer en integrar el Tribunal Pleno.

Por primera vez en la historia reciente de la Corte, bajo la conformación que dispuso la reforma constitucional de 1994, concurren tres mujeres Ministras, augurio de importantes cambios en las instituciones de nuestro país.

Hasta ahora, solo 13 mujeres entre más de 500 varones, que en 200 años de historia de la Corte hemos alcanzado esta alta responsabilidad.

En este entorno se da el arribo de la Ministra Ríos-Farjat a la Corte y si bien, hoy son 3 las mujeres que concurren al Pleno del Máximo Tribunal, y las acciones afirmativas implementadas por el Ministro Arturo Zaldívar, Presidente de la Corte, empiezan a rendir sus primeros frutos, hemos de reconocer que la desigualdad entre hombres y mujeres aún es notable, los estereotipos de género en el trabajo, en el hogar y en la sociedad continúan siendo un gran obstáculo para la igualdad.

La paridad de género sigue presente como una prioridad en la agenda nacional. Prueba de ello, las dos reformas constitucionales que han tenido lugar, una en 2014, que recogió en la Ley Fundamental el principio de paridad de género en la postulación de candidaturas a legisladoras y legisladores, federales y locales. Y, la más reciente, en mayo de 2019, que amplía este principio a los tres Poderes, en el ámbito federal y local, incluidos los ayuntamientos.

Reformas que en un hecho histórico, tras las elecciones federales de 2018, permitieron el acceso de 241 diputadas (48.2%) y 63 senadoras (49.22%), en una integración prácticamente paritaria en ambas Cámaras del Congreso de la Unión.

Porcentajes similares advertimos en la integración de los Congresos locales, con una 49.2% de mujeres.

En otras posiciones, el avance es notoriamente más lento. Solo dos mujeres gobernadoras (Sonora y CDMX), y apenas el 22.77% de mujeres en la Presidencia de los Ayuntamientos.

En las Secretarías de Estado a nivel federal el porcentaje aumenta al 36.8 %.

El cambio se está dando, sí, pero la igualdad sustantiva, el acceso a las mismas oportunidades, es todavía una aspiración y no una realidad.

Las mujeres hoy día cuentan con mucha mayor preparación, han demostrado que su desempeño se da en niveles de excelencia, que son capaces de responder a las exigencias de cualquier responsabilidad, que asumen con compromiso y convicción sus tareas en todos los espacios de la vida pública.

Hoy vislumbramos un horizonte en el que la mujer participa activamente en las decisiones fundamentales de la nación; hoy vislumbramos un México que toma en cuenta a sus mujeres.