La LXIV legislatura que tomará posesión el 1 de septiembre podría ser, según los datos preliminares, la que se conforme por mayor número de mujeres en la historia del país, reduciéndose así la brecha en la paridad de género tanto en el Senado de la República como en la Cámara de Diputados.
Según los datos del Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP) del Instituto Nacional Electoral (INE), el Congreso de la Unión podría quedar conformado por 240 diputadas y 63 senadoras, lo que coloca a las mujeres en casi una paridad con los hombres.
Además de la paridad de género, como resultado de la elección en los distritos con más del 60 por ciento de la población indígena, ahora se contará con 13 representantes de sus comunidades en el Congreso, de los cuales cuatro serán mujeres, lo que por primera vez ocurre en la historia del país.
Pero la integración del Congreso de la Unión no es resultado de una “graciosa concesión”, sino producto de esfuerzos de los últimos 20 años de la lucha de un grupo de mujeres, de reformas constitucionales y de la voluntad de las autoridades electorales, dijo a Notimex la politóloga Flavia Freidenberg.
“Una democracia sin mujeres en sus instituciones no es una democracia, por tanto creo que todos los demócratas debemos estar muy orgullosos que por fin en México se va hacer justicia y va a tener una representación igualitaria en el Congreso de la Unión y en varios Congresos estatales”, añadió en entrevista.
La también investigadora Titular del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), consideró que la primera valoración es que se hizo justicia en la integración de las Cámaras en función de la integración del padrón electoral.
“Claro que no es una concesión, es algo que cualquier persona con sentido común se da cuenta. Esto es el resultado del esfuerzo de los demócratas por hacer que las democracias sean incluyentes”, dijo a Notimex, al opinar que nada asegura que el que haya más mujeres como legisladoras implica que vayan a ser feministas o que tendrán agenda de género”.
Esta nueva integración legislativa se da 65 años de aquel 3 de julio de 1955, cuando por vez primera las mujeres votaron en México y entre otros, a que en septiembre de 2017 el INE aprobó que para el proceso electoral 2017-2018 al menos dos de las cinco listas de representación proporcional sean encabezadas por mujeres.
Para el caso de diputaciones federales por el principio de representación proporcional, “de las cinco listas por circunscripción electoral, al menos dos deberán estar encabezadas por fórmulas de un mismo género”, acordó el INE.












