Mundial enfría las ventas de artículos patrios

Ven bajo el comercio de los artículos patrios este año. Nelly Segura / CP
Ven bajo el comercio de los artículos patrios este año. Nelly Segura / CP

Entre montones de listones, moños, banderas y adornos en verde, blanco y rojo, los comerciantes esperan sentados detrás de sus puestos a que llegue el comprador. La mercancía ocupa prácticamente cada espacio disponible: accesorios para el cabello, distintivos tricolores y toda clase de objetos preparados para vestir de México las celebraciones de septiembre.

Los vendedores hablan con familiaridad de un oficio que conocen desde hace años. Atienden, acomodan una y otra vez sus productos y esperan. Pero esta temporada, dicen, el movimiento ha sido menor.

Para las celebraciones patrias, el Gobierno de la Ciudad de México contempló 250 permisos para la venta de este tipo de artículos, tan solo en el Centro Histórico; estos, cada septiembre vuelven a transformar el paisaje de las calles capitalinas con los tradicionales carritos y puestos cargados de los colores nacionales.

Detrás de muchos de ellos existe además una historia familiar. Buena parte de los comerciantes proviene de Santa Ana Jilotzingo, Estado de México, comunidad con una larga tradición de familias dedicadas a la elaboración y comercialización de artículos patrios, un oficio que ha pasado de generación en generación.

Comentarios

En entrevistas realizadas para Cuarto Poder, los comerciantes reconocieron que este año las ventas han sido bajas y atribuyeron parte de la caída a un hecho particular: meses antes, muchas familias ya habían gastado en banderas, sombreros y accesorios mexicanos con motivo del Mundial de Futbol.

“Ya habían comprado muchas cosas de México para el Mundial”, explicaron los vendedores, al señalar que buena parte de los artículos utilizados para apoyar a la Selección Mexicana son los mismos que ahora se ofrecen para las fiestas del 15 y 16 de septiembre.

Para estas familias no se trata únicamente de una venta de temporada. Detrás de cada puesto hay meses de preparación, compra de materiales inversión y trabajo familiar. Los colores patrios representan también una fuente de ingresos que esperan durante buena parte del año.

Mientras conversan, continúan acomodando los adornos sobre mesas cubiertas casi por completo de rojo, blanco y verde. A unos días del Grito de Independencia, la esperanza está puesta en las compras de última hora.