El outsourcing debe desaparecer en México, porque se trata de una práctica que sólo beneficia a las empresas y no al trabajador. Además, es una medida a través de la cual compañías evaden sus responsabilidades fiscales, afirma el diputado Porfirio Muñoz Ledo.
El legislador reta al titular del Ejecutivo federal a tomar la decisión de desaparecer lo que es la subcontratación, pues, dice, se trata de la frontera entre el neoliberalismo y lo nuevo.
Si no se pasa esta prueba de fuego, considera, se entenderá, por la opinión nacional e internacional, que no se quiere acabar con el neoliberalismo.
El tema del outsourcing está detenido, el Ejecutivo y empresarios no llegan a un acuerdo, ¿ve posibilidades?
—Es una circunstancia de gran envergadura porque se trata, en el fondo, de saber si el gobierno actual está prolongando el neoliberalismo o tiene una intención seria de cortar con él.
Me parece impropio que el tema se trate como bilateral cuando es trilateral. Dicen que uno o dos dirigentes sindicales van a las reuniones, pero no el Congreso del Trabajo.
Jamás, que yo sepa, se han hecho negociaciones laborales con los dos factores de la producción y el gobierno.
Deben de salvarse los principios fundamentales que contiene la ley: primero, la subcontratación está prohibida, porque es una forma de simulación laboral. Casi la mitad del empleo en México se da por ese régimen llamado outsourcing.
El empleo en México se ha degradado por esta práctica que sólo beneficia a las empresas, hay una semi informalización de las relaciones del trabajo, que significa, en términos del Coneval, que hay empleo precario.
Es un empleo precario porque no está sujeto, escapa de las relaciones de trabajo contenidas en la Ley Federal del Trabajo, que son una relación subordinada y remunerada entre un trabajador y un patrón.
El gobierno, por primera vez, y esta es la parte más positiva, reunió en un documento los distintos aspectos de la relación.
Los salarios son realmente menores a lo que se dice que son. Por desgracia está subiendo, mes con mes, la cantidad de trabajadores subcontratados. Los fenómenos son evasión de impuestos y defraudación fiscal; evasión de cuotas del IMSS, calculada en 21 mil millones de pesos, así como evasión de cuotas de Infonavit.
Es competencia desleal que sí cumple con la ley. Lo aplicado en 2012 no funcionó porque el problema no se atacó de fondo.












