El ex gobernador de Oaxaca, Alejandro Murat Hinojosa, se convirtió en el quinto aspirante presidencial de la oposición en bajarse de la contienda por su desacuerdo con el método acordado por las dirigencias partidistas y las organizaciones de la sociedad civil que integran el Frente Amplio por México.
En un video mensaje publicado en redes sociales, el político priista explicó que, por congruencia, no puede estar de acuerdo en un método que deja más dudas que certezas, por lo que prefiere bajarse de la carrera presidencial de la alianza opositora.
“Hoy reconozco que ya hay un método y siempre que se avance en la democracia México gana, pero también, congruente con mis convicciones y con mis principios, debo de reconocer que este método deja más dudas que certezas.
“Es por eso que, por respeto a todos los partidos políticos, incluyendo mi partido, y a las mexicanas y mexicanos que participan en este proceso, quiero informarles que he decidido no participar”, expuso.
El exmandatario aclaró que seguirá aportando ideas y trabajando por las mejores causas de México para construir la grandeza que todos queremos para nuestro país.
Gustavo de Hoyos Walther también anunció que declina ante el proceso del Frente Amplio por México, para la asignación del candidato a la Presidencia por la coalición Va por México.
El empresario señaló que en marzo de este año anunció su aspiración a la candidatura, “con el fin de congregar en un solo movimiento opositor a los partidos no alineados al oficialismo”.
No obstante, señaló que “paradójicamente, la exigencia ciudadana para estructurar el proceso con prontitud ha determinado que el mecanismo tenga imperfecciones, así como riesgos jurídicos y políticos”.
“En mi valoración, el método hace extremadamente difícil el éxito en la participación de perfiles ciudadanos sin militancia partidista y que no cuenten con cargos públicos previos.
“Lograr cientos de miles de apoyos digitales en menos de un mes, es una barrera difícil de franquear para un aspirante de extracción ciudadana, que no tiene a su servicio estructuras políticas formales”, dijo.
Expresó que el desbalance competitivo es muy claro, “incluso para una persona con amplio liderazgo social, pero que no ha ocupado cargos públicos”.












