De los ocho recién nacidos que fallecieron entre el 13 y 22 de julio pasados en el Hospital General de Los Mochis, Sinaloa, uno murió a causa de una infección que pudo ser adquirida en la unidad médica, sin embargo, José Narro, secretario de Salud, y Julio Sánchez y Tépoz, titular de la Cofepris, aseguraron que otras condiciones como el nacimiento prematuro extremo del menor de edad provocaron el deceso.
“De los ocho fallecimientos, 50% no murieron a causa de ninguna bacteria, sino por prematurez extrema. Los otros cuatro casos tuvieron elementos de sepsis, que es una infección. Tres no corresponden a una infección nosocomial; dos de estas infecciones fueron in útero, fuera del hospital, y existe información clínica que en un caso pudo haberse generado una infección dentro, pero a raíz de la prematurez es que sucedió el fallecimiento de este último menor”, precisó Julio Sánchez y Tépoz, comisionado Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios.
Por su parte, José Narro resaltó que a las unidades de cuidados intensivos neonatales los menores de edad llegan en condiciones delicadas. “Es un sitio donde llegan niños con madres que tuvieron una gestación algunas veces inferior a lo normal; de estos ocho niños que murieron, un embarazo fue de 36 semanas, entonces ahí hay un factor de riesgo muy importante, otro factor es el peso, cuando un recién nacido tiene menos de 2 kilos 500 gramos tiene un riesgo incrementado y este es el caso en los ocho: Muchos no pasaron el kilo con 50 gramos. Seis de ellos estuvieron en esa condición, tuvimos la condición de un niño de 750 gramos. En otro caso, tuvimos malformaciones congénitas, tuvimos casos de problemas adquiridos fuera del hospital, y se pudo encontrar un caso en donde tuvimos una infección nosocomial”, explicó.











