Música y canciones pueden hacer la diferencia en el aprendizaje del idioma inglés, uno que no dure sólo mientras se está en la escuela, sino que permanezca en el tiempo, señaló Regina Cejudo, coordinadora del colegio Helen Doron Learn English.
Recomendada para niños desde los cinco primeros meses de nacidos y hasta los 18 años, esa metodología, con más de 30 años en el mercado, se utiliza con éxito en unos 35 países y lleva el nombre de su autora, Helen Doron, una lingüista que durante muchos años dio clases a niños desde pequeños.
“Se dio cuenta de que entre más pequeños empieces a estimular a los niños con otro idioma es mucho más fácil que aprendan una segunda lengua. Retoma a tres especialistas muy importantes para hacer su metodología: María Montessori, Glenn Doman y Suzuki”, explicó Cejudo en el último día de clases del presente ciclo escolar.
“Lo más importante que retoma de esas teorías es que el aprendizaje venga a través de los sentidos; es decir, con juegos y con música”.
Explicó que las clases se basan en la repetición y el reforzamiento positivo; son 45 minutos en los que a través de muchas actividades de juegos y canciones los niños aprenden. “No se trata solamente de que los menores estén en clases.
“Los niños no las entienden, pero les gustan las canciones. No comprenden el significado, pero repiten los sonidos. En las clases se retoman las canciones y se comprenden los sonidos que escucharon previamente”. Luego, abundó, se busca que lo reproduzcan.
Es un ciclo. El niño escucha el sonido, lo comprende y luego lo puede reproducir.
“Tenemos niños que han estado desde bebés y se puede apreciar la eficiencia que tiene ese programa porque se pueden comparar con los compañeros de su salón y resalta que su nivel es más alto que el del resto de sus compañeros en escuelas bilingües”.












