Camboya * El Universal. Ex soldados camboyanos que fueron víctimas de las minas antipersonal mientras luchaban contra el Jemer Rojo sobreviven como músicos de las propinas de turistas que visitan los templos de Angkor. Abandonados a su suerte, con una formación limitada al manejo del AK-47, y rechazados para hacer cualquier otro tipo de trabajo por su discapacidad, la música devolvió una esperanza a unas personas que, en su mayoría, llegaron a valorar el suicidio como un remedio a sus mutilaciones.











