A un niño de 15 años de edad le cercenaron las manos en la zona norte de Veracruz.
Los hechos ocurrieron en el puerto de Tuxpan, donde las extremidades del menor fueron abandonadas en una bolsa frente a una escuela secundaria.
Los informes policiales reportaron que la víctima identificada como Adrián “N” fue internado en el Hospital de Tuxpan “Dr. Emilio Alcazar”.
El menor presentaba un choque hipovolémico, por lo que su estado de salud se reporta como delicado.
En tanto, ciudadanos reportaron que las dos manos fueron abandonadas en el bulevar Maples Arce, a unos metros de la escuela Secundaria Técnica Industrial Número 2.
Hasta ahora no existe versión sobre cómo y porqué ocurrieron los hechos.
Cero impunidad
Al respecto, el gobernador de Veracruz, Cuitláhuac García Jiménez, aseguró que no se permitirá que grupos criminales “hagan limpieza” en el estado y comentan crímenes impunemente.
Al hablar del caso del joven de 15 años a quien presuntamente un grupo delictivo le cercenó las manos en Tuxpan, señaló que su gobierno no permitirá que los grupos delincuenciales hagan venganza o ejecuciones.
“Todas las personas a quienes se les atenta contra su vida son víctimas y no vamos a permitir o tolerar a grupos delictivos que aduciendo una supuesta limpieza hagan ese tipo de actos criminales”.
Dijo que hay instancias judiciales para determinar quién es culpable de un delito o no, y que no es competencia de grupos delictivos, por lo que criticó la “limpieza de criminales menores”.
Tras la reunión con el fiscal general Jorge Winckler Ortiz, dijo que le pidió acelerar las investigaciones en este caso del puerto de Tuxpan.
Al mismo tiempo, demandó acelerar las investigaciones por el ataque en Coatzacoalcos al bar “Caballo Blanco”, que dejó 30 muertos.
“Le pedí al fiscal que acelere las investigaciones, nos dijo que tiene información y continuará investigando y nos informará. Ni venganzas ni ejecuciones de grupos delincuenciales”.
Sobre el apoyo brindado a las familias del ataque al bar, el gobernador indicó que se han apoyado a 25 familias, incluidas las familias de dos extranjeros que resultaron víctimas del atentado.












