Nace un nuevo frente anti-OEA

La profunda crisis política que estalló con la destitución de Pedro Castillo tensó las relaciones interamericanas. Cortesía
La profunda crisis política que estalló con la destitución de Pedro Castillo tensó las relaciones interamericanas. Cortesía

La profunda crisis política que estalló hoy hace una semana con la destitución de Pedro Castillo como presidente de Perú tensó las relaciones interamericanas y trasladó a Lima la honda pugna diplomática que México, Argentina y Bolivia acumularon desde 2019 en Washington con la cúpula de la Organización de Estados Americanos (OEA).

La sensible tirantez diplomática se exacerbó con un comunicado conjunto que los gobiernos izquierdistas de México, Argentina, Bolivia y Colombia emitieron anteayer para apoyar a Castillo, ratificar que aún lo reconocen como gobernante legítimo de Perú, condenar su arresto y reiterar que debe respetarse su elección por la vía del sufragio en las urnas en 2021.

A México, Argentina, Bolivia y Colombia “tampoco les preocupan las acusaciones de corrupción”, dijo el abogado Francisco Belaúnde, profesor de Derecho Internacional Público en la (no estatal) Universidad de Lima, en alusión a medio centenar de casos de supuestos manejos irregulares de dineros públicos que existen contra Castillo en la justicia peruana.

Al preguntársele si cree que México, Bolivia y Argentina están replicando en Perú el viejo lío con la OEA y Almagro para generar crisis en el sistema Interamericano, Belaúnde dijo: “Y Colombia se suma al juego”.

El congresista peruano Ernesto Bustamante, del opositor partido Fuerza Popular y expresidente y ahora miembro de la Comisión de Relaciones Exteriores del Congreso de Perú, reaccionó con malestar ante la declaración de México, Argentina, Bolivia y Colombia, y fustigó al presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador.

La “respuesta proporcional” de la cancillería peruana al “insólito” comunicado de México, Argentina, Bolivia y Colombia “es llamar en consulta a nuestros embajadores en los cuatro países que insultan desconociendo la sucesión presidencial. Además habría que distanciar relaciones”, pidió.

El conflicto peruano se sumó al enfrentamiento que México y Argentina abrieron con el secretario general de la OEA, el uruguayo Luis Almagro, tras la renuncia del boliviano Evo Morales como presidente de su país en noviembre de 2019 en medio de una convulsa crisis electoral, política e institucional.

México acusó repetidamente que Morales sufrió un golpe de Estado sostenido por Almagro, insistió en que el secretario general abusó en Bolivia de su mandato, se inmiscuyó en asuntos internos bolivianos y afianzó a la OEA como brazo injerencista de EE. UU. e insistió en la urgencia de desaparecer al foro hemisférico y sustituirlo por un organismo que se libere de Washington.