Narcotráfico aparece en campañas electorales

El narcotráfico se coló de lleno en las campañas políticas que se realizan en Argentina con miras a los comicios generales del próximo 25 de octubre en los que se elegirán presidente, gobernadores, diputados y senadores.

La semana pasada, cuando faltaban pocos días para la elección primaria de candidatos, un programa de televisión instaló al narcotráfico en la agenda electoral al acusar al jefe de Gabinete y candidato a gobernador de Buenos Aires, Aníbal Fernández, de tener vínculos con narcos mexicanos.

La denuncia se basó en los testimonios de Martín Lanatta, quien está condenado a cadena perpetua como autor material del asesinato de tres empresarios, y José Luis Salerno, un expolicía involucrado en una mafia de medicamentos que, entre otras cosas, traficaba la efedrina que necesitaban los narcos para producir metanfetaminas.

El caso comenzó en julio de 2008, cuando una banda de mexicanos fue detenida en una casa de las afueras de Buenos Aires en la que elaboraban drogas de diseño, y que era comandada por Jesús Martínez Espinosa, un michoacano que después fue condenado a 14 años de prisión.

Un par de semanas después del allanamiento al laboratorio, fueron encontrados en una zanja los cuerpos de Damián Ferrón, Leopoldo Bina y Sebastián Forza, empresarios farmacéuticos que habían hecho negocios con Martínez Espinosa y que estaban vinculados tanto con el tráfico de efedrina como con la mafia de los medicamentos.

Lanatta aseguró en el programa que, en realidad, el jefe de Gabinete fue quien ordenó el asesinato porque quería controlar el negocio con los narcos mexicanos que, aseguró, le pagaron al funcionario.

La respuesta de Fernández fue una demanda penal y civil en contra de todos los que lo involucraron con el narcotráfico, pero más allá de los tribunales, el funcionario pasó la prueba de las urnas, ya que el domingo pasado, a pesar del escándalo, ganó la candidatura para gobernador de la provincia de Buenos Aires.