El secretario de Gobernación, Alfonso Navarrete Prida, reconoció que desafortunadamente grupos delictivos se han infiltrado en la caravana migrante, como lo confirma el gobierno de Guatemala, pero ya han sido identificados con nombre y apellido.
“Hoy por la mañana tuvimos conocimiento que se acercaron a las nueve de la mañana, incluso para amenazar a personal del Instituto Nacional de Migración, que si no se les permitía la entrada en bloque tomarían acciones distintas, y que todavía faltaba lo peor”, indicó ayer el funcionario federal.
En rueda de prensa, dijo que también se detectó, mediante fotografías, a personas que integran la caravana y que “estaban llenando botellas con gasolina para poder generar con ello bombas molotov”.
Navarrete Prida explicó que incluso el gobierno de Guatemala suspendió el servicio de venta de gasolina y cerraron todos los comercios en la zona de Tecún Umán, frontera con nuestro país.
“Estamos procediendo a la identificación. Ya tenemos algunas personas con nombre y apellido y, desde luego, en colaboración internacional, se va a proceder a que sean detenidas; esos son delitos que están cometiendo y están poniendo en riesgo a la propia población de migrantes”, detalló.
El titular de la Segob destacó que no hay certeza hasta el momento sobre a qué grupo delictivo pertenecen, pero sí que se repartió dinero a mujeres embarazadas, niños y adultos mayores para que se ubicaran en la primera línea que buscaba ingresar por la fuerza a nuestro país.
Al rechazar nuevamente que la Policía Federal se encuentre armada, el secretario de Gobernación comentó que nuestro país ya se acercó al servicio forense guatemalteco para conocer el resultado de la autopsia realizada al migrante de nacionalidad hondureña, “pero le repito, la policía no tenía armas”.
Solalinde no puede hablar por caravana
Por otra parte, Irineo Mújica, representante de la organización Pueblos sin Fronteras, dijo que la caravana de migrantes que avanza hacia la Ciudad de México en su ruta a Estados Unidos, tiene vida propia y nadie le puede decir qué tiene qué hacer.
Esto lo afirmó luego de que hace algunos días el padre Alejandro Solalinde señaló que la caravana había decidido instalarse en México y ya no avanzar hacia Estados Unidos.
“Esta caravana tiene su propia vida, nadie le puede decir, no es algo organizado en el cual haya previos acuerdo. Ellos se vinieron desde Honduras, los que vienen sufriendo, a los que vienen matando son a ellos, no creo que cualquiera de nosotros puede decirles lo que tienen que hacer y ahora sí lo hacen de una manera ordenada sería mejor menos caótico”, indicó.
Dijo que la caravana va a llegar a la Ciudad de México para dialogar con las autoridades y así se decidirá el rumbo.
“En la Ciudad de México se va a dialogar con los gobiernos para que las personas que decidan quedarse en el país vean qué tipo de documentos tienen que tener para transitar libremente», dijo.
Sostuvo que para tratar de solucionar este problema, en el que se involucra al país, se está dialogando con el Senado de la República y autoridades del nuevo gobierno.












