Expertos internacionales llamaron a lograr una mayor cooperación para reducir los riesgos de desastres, ante la amenaza que se prolongue el fenómeno de El Niño, que ha afectado a 3.5 millones de centroamericanos.
Según Gianni Morelli, de la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), si se extiende el fenómeno también aumentarían los desastres con un impacto directo en la agricultura y la seguridad alimentaria.
En 2015, El Niño ha generado una prolongada sequía en Centroamérica, con una pérdida de hasta tres millones de toneladas de alimentos.
En Panamá, además de afectar la producción agropecuaria, el fenómeno redujo el acceso al agua en la cuenca que alimenta el Canal, base de la economía del país, según la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y Agricultura (FAO).
En América del Sur, sobre todo en Bolivia, Colombia, Chile, Ecuador, Perú, Uruguay y Venezuela, se prevé genere un exceso de lluvias que podrían desencadenar inundaciones, y baja en la producción en 2016.
Morelli dijo que en un contexto de mayor incertidumbre es “crucial” trabajar en acciones preventivas tanto en el área rural como urbana para garantizar al mismo tiempo, la seguridad alimentaria, reducir la pobreza, y la vulnerabilidad social.
“La sequía en Centroamérica deja 1.2 millones de personas que ya se encuentran en grave riesgo, es decir partimos con saldo negativo hacia 2016, y tenemos más de 3.5 millones afectados de una u otra manera”, sostuvo el experto.
La OCHA propuso generar políticas que movilicen con rapidez los recursos financieros y apoyen los diferentes niveles de coordinación regional.












