Tras asistir al CLXXXVII Aniversario de la Facultad de Ciencias Médicas y Biológicas Dr. Ignacio Chávez, de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, el secretario de Salud, José Narro, manifestó que en el país es necesario fortalecer la unidad, reconocer los problemas y enfrentarlos, hacer un diagnóstico certero de deficiencias y fallas pero con optimismo.
“Con la seguridad y la certeza de que la nuestra es una gran nación, con una historia milenaria, una importante cultura, magnos orígenes, riquezas naturales e institucionales y extraordinario porvenir”, dijo el también Doctor Honoris Causa de esa casa de estudios.
Reflexionó que hoy en día han cambiado los valores que caracterizan a la sociedad, donde predominan el individualismo, la competencia enfermiza y destructiva, y la insaciable aspiración de acumular bienes materiales y monetarios. “La consigna de la sociedad parece ser ‘dime cuánto tienes y te diré cuánto vales’”.
Al dar su discurso, José Narro recordó los Sentimientos de la Nación, de José María Morelos y Pavón, en particular el llamado a atemperar los excesos registrados en el país entre indigencia y opulencia.
Resaltó que la desigualdad es un problema que se arrastra desde tiempos remotos, que no parece disminuir a pesar de los recursos dedicados a combatir la pobreza. Por lo que consideró que los mejores igualadores sociales son la salud y la educación, “ambos constituyen condiciones para que las personas tengan más oportunidades de acceder a mejores niveles de vida”.
El funcionario federal afirmó que las inversiones sociales más redituables, son las realizadas en salud y enseñanza. “Sin la primera, casi nada de lo que tiene la vida es difrutable, y de carecer de la segunda, no hay progreso personal ni colectivo. No habrá un mejor futuro para el país si las nuevas generaciones no tienen niveles óptimos en estos dos rubros, si carecen de habilidades profesionales, compromiso social y sólidos valores y principios laicos”.
Agregó que es inaceptable calificar a la salud y la educación como mercancías, e invitó a todos los médicos del país a tener presente el sentido social y humanista de la profesión. “Nunca pierdan la dimensión humana de la profesión, a mantener la vocación de generosidad, el idealismo y los principios y valores humanos que distinguen a esa carrera para ayudar a los demás y a quienes lo necesiten, sean propositivos en el tratamiento de sus pacientes”.
Con jóvenes universitarios como testigos, el secretario de Salud resaltó el papel de las universidades públicas. Afirmó que han sido y son “la columna vertebral” del sistema de educación superior en México, que se ha expandido y diversificado en forma notable.












