El líder de la Revolución Islámica en Irán, el ayatolá Ali Jamenei, afirmó que mantener conversaciones con Estados Unidos sobre el programa nuclear iraní es “inútil”, debido a la hostilidad “profundamente arraigada” de ese país hacia la nación islámica.
Jamenei rechazó la idea de volver a negociar con Washington, afirmando que mientras continúe el diálogo entre iraníes y europeos, “Teherán no debería contar con su paquete de propuestas”, y respaldó la posibilidad de cerrar el Estrecho de Hormuz si se imponen nuevas sanciones petroleras a Irán.
Aseveró que la oposición de Washington a la capacidad nuclear y al papel de Teherán en la región se debe a “su hostilidad hacia los elementos de la autoridad del sistema islámico”, ya que quiere retomar la posición que tenía en Irán antes de la Revolución Islámica en 1979 y “no estará satisfecho con nada menos”.
Por ello, continuó, “es un error flagrante creer que negociar con Estados Unidos ayudaría a Irán a resolver sus problemas. Hay muchos países en África, Asia y América Latina que tienen vínculos con Estados Unidos, pero aún sufren problemas”.
El máximo dirigente clerical estimó que Irán debe seguir las conversaciones con los países europeos a fin de garantizar los intereses iraníes bajo el acuerdo nuclear de 2015, que las partes quieren preservar a pesar del reciente retiro de Estados Unidos. “Las negociaciones con los europeos no deberían cortarse”, dijo.
A principios de este mes, Teherán informó que había rechazado el paquete de propuestas de la Unión Europea (UE) para el futuro del acuerdo de 2015, y aunque los detalles nunca se hicieron públicos, dijo que lo había devuelto porque no garantizaba que Irán se beneficiara si se quedaba en el convenio.
El líder supremo también se refirió a la reciente advertencia hecha por el presidente de Irán, Hassan Rouhani, quien amenazó con detener las exportaciones de cargas de crudo en la región si se imponen nuevas sanciones al petróleo iraní.
Las declaraciones de Jamenei llegan en un momento en que los embarques de petróleo iraníes comienzan a detenerse gradualmente a medida que los operadores de buques petroleros comienzan a finalizar sus acuerdos comerciales con Irán, antes de que las sanciones estadunidenses entren en vigor.












