La tarde del jueves se informó que se le negó la petición de la defensa del exgobernador de Chihuahua, César Duarte, para tener prisión domiciliaria.
Ante esto, el exmandatario permanecerá en prisión preventiva pese a que la defensa alegó que por motivos de salud el imputado debía llevar el proceso en prisión domiciliaria, en una vivienda al noroeste de la ciudad de Chihuahua que incluso ya había sido rentada.
El tratamiento que solicitaba el exgobernador implica activación física, alimentación, tratamiento médico, así como supervisión continua.
En la misma audiencia un terapeuta indicó que Duarte ha perdido sensibilidad en manos y pies por el mal que presenta en la columna.
Dentro del proceso se le dio la palabra al exgobernador, quien explicó al juez Humberto Chávez Allende su estado de salud y destacó que pasa más de 22 horas en cama dentro del Cereso de Aquiles Serdán, además de mostrar su descontento por la alimentación que lleva y la inmovilidad que asegura se le obliga a tener en su celda.
El juez Humberto Chávez comentó que al imputado se la ha brindado la atención médica oportuna en el Cereso de Aquiles Serdán.
Ante esto, Duarte continuará dentro del penal en tanto se resuelva su proceso pena











