Niñas empoderadas construirán un país mejor

El proyecto tiene como propósito fortalecer la cohesión e inclusión social de las niñas y las adolescentes. Agencias
El proyecto tiene como propósito fortalecer la cohesión e inclusión social de las niñas y las adolescentes. Agencias

El jefe de la Oficina de la Presidencia de la República, Francisco Guzmán Ortiz, puso en operación el proyecto “Unidas Crecemos, Clubes de Niñas y Adolescentes para la Igualdad y la Cohesión Social en Comedores Comunitarios”.

En la ceremonia realizada en el municipio mexiquense de Lerma y ante el representante en México del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), Arie Hoekman, el funcionario federal aseguró que esta es una iniciativa muy importante porque ayudará a construir un país mejor, con menos pobreza y sin desigualdad.

Indicó que los municipios de Lerma, Ocoyoacac y San Mateo Atenco serán los primeros en poner en funcionamiento este programa piloto, el cual -dijo- sin duda se extenderá a otras entidades del país.

Guzmán Ortiz consideró que las niñas y adolescentes deben tener la información y preparación necesaria para tomar las mejores decisiones en el futuro porque así “su vida será muy promisoria”.

Respecto al tema de los comedores comunitarios, el funcionario federal comentó que los cinco mil 500 que hay en el territorio nacional no sólo apoyan a 1.2 millones de mexicanos en su seguridad alimentaria, sino también sirven como centros de convivencia.

Subrayó que el proyecto puesto en operación este viernes tiene como propósito fortalecer la cohesión e inclusión social de las niñas y las adolescentes para que se conviertan en agentes de cambio en sus comunidades mediante la generación de acciones orientadas a la reducción de carencias mediante la implementación de diversos proyectos.

A su vez, el subsecretario de Planeación, Evaluación y Desarrollo Regional de la Secretaría de Desarrollo Social, Javier García Bejos, destacó la operación del proyecto a través del Programa de Comedores Comunitarios, que instrumenta la dependencia, “que han dejado de ser un lugar exclusivo para la alimentación y se han convertido en espacios de desarrollo”.

Con la participación de las niñas y las adolescentes, a través de su empoderamiento, “pueden cambiar su vida en el entendido de que si les va mejor a cada una de ustedes, no cabe duda de que le irá mejor a México”, puntualizó.