Niñas y niños, las grandes víctimas

Niñas y niños, las grandes víctimas

La Constitución Política, en su artículo 2°, señala el derecho que tienen los pueblos indígenas a la libre determinación, la cual se ejercerá en un marco constitucional de autonomía, siempre y cuando se asegure la unidad nacional y, entre varios puntos importantes, apliquen sus propios sistemas normativos respetando las garantías individuales, los derechos humanos y, de manera relevante, la dignidad e integridad de las mujeres. Aquí está claro el mandato constitucional.

Por ello, es intolerable que se sigan presentando casos de compra-venta de niñas en comunidades indígenas de varios estados, escudados en los famosos usos y costumbres, pues dichos actos atentan contra la dignidad e integridad de las niñas y mujeres.

En los últimos años se han realizado diversos trabajos periodísticos que han documentado esta situación y que han ayudado a hacer visible permanentemente la problemática, y con ello poder exigir a las autoridades de todos los órdenes de gobierno que las erradiquen.

La ONG “Yo quiero, yo puedo” señala que México es uno de los países con la tasa más alta de matrimonio infantil en el mundo, pues casi 300 mil niñas y niños han sido obligados a contraer matrimonio y en la mayoría de los casos con una persona mucho mayor.

Un estudio de la organización Reinserta llamado “Niñas, Niños y Adolescentes Reclutados por la Delincuencia Organizada” menciona que la niñez es la más vulnerable ante el escenario de violencia que se vive en México, pues según datos de la Red por los Derechos de la Infancia en México, (Redim) del año 2000 a finales de 2019 cerca de 21 mil niñas, niños y adolescentes fueron víctimas de homicidio doloso y más de 7 mil tienen calidad de desaparecidos.

La pregunta es, desde la familia, desde el gobierno, desde la sociedad civil, desde todas las trincheras, ¿qué se está haciendo por los niños y niñas?

Cuidar y proteger a los niños es obligación de todos hoy, pues sólo así se convertirán en adultos sanos y fuertes mental, física y emocionalmente que gobernarán y decidirán de mejor manera el rumbo de este país, mañana.