Aunque el Día Universal del Niño se celebra el 20 de noviembre, en México se festejan a los infantes el 30 de abril. Este día nos recuerda que los niños son el colectivo más vulnerable y por tanto que más sufre las crisis y los problemas del mundo. Aunque es un día de celebración por los avances conseguidos, también es un día para llamar la atención sobre la situación de los menores más desfavorecidos, dar a conocer los derechos de la infancia y concientizar a las personas de la importancia de trabajar día a día por su bienestar y desarrollo.
En 1954, la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU), recomendó que a partir de 1956 todos los países instituyeran un Día Universal del Niño y éste quedó establecido el 20 de noviembre. También sugirió a los gobiernos de todos los Estados que celebren el Día Universal del Niño en la fecha y forma que cada uno estime conveniente.
En México, el 30 de abril se celebra el Día del Niño. Aunque no es necesario destinar un día exclusivo para hablar sobre los derechos de la niñez, esta fecha representa una oportunidad para reflexionar sobre los avances y desafíos en la materia. Todos los niños tienen una serie de derechos humanos como el derecho a la salud, a la educación y a jugar, así como el derecho a la vida familiar, a estar protegidos de la violencia, a no ser discriminados y a que se escuchen sus opiniones.
La Convención sobre los Derechos del Niño, tiene cuatro principios fundamentales: la no discriminación; la dedicación al interés superior del niño; el derecho a la supervivencia y al desarrollo; y el derecho a la participación.
México ha participado en compromisos en materia de derechos de la infancia que se han celebrado a escala mundial: la Convención sobre los Derechos del Niño (CDN) en 1989, la Cumbre Mundial en Favor de la Infancia de 1990, y la Sesión Especial de la ONU sobre Infancia en 2002.












