Houston * AP. Miles de ninos mexicanos cruzan diariamente la frontera para ir a la escuela en Estados Unidos, lo que ha generado un debate sobre si los contribuyentes de ese país deben afrontar el costo de su educación.
El cruce de la frontera en El Paso es tan frecuente que este mes las autoridades han habilitado un paso especial para los estudiantes. El periódico Houston Chronicle informó el domingo que más de 1.000 personas usaron ese paso desde México recientemente. Algunos eran estudiantes universitarios o de preparatorias privadas, pero muchos asistían a escuelas públicas.
Este flujo ha generado quejas de quienes se oponen a que se utilice el dinero de los contribuyentes para ensenar a estudiantes mexicanos. El tema es de candente actualidad en El Paso, donde el distrito escolar, que prevé 10.000 estudiantes nuevos en los próximos cinco a ocho anos, se prepara para un referendo el mes próximo sobre si emitirá bonos por 230 millones de dólares para construir escuelas nuevas.
Elaine Hampton, profesora de la Universidad de Texas en El Paso, dice que la sobrepoblación de las escuelas públicas en México impulsa a muchos estudiantes a cruzar el río Bravo, así como la esperanza de mejores sueldos atrae a sus padres.
El crecimiento de ciudades de frontera como Ciudad Juárez supera de lejos la capacidad del gobierno de construir escuelas, dijo Hampton, lo cual las obliga a rechazar muchos estudiantes. La escuela mexicana resulta cara para muchos padres, ya que cobra libros, fotocopias y hasta rendir un examen.
Aunque muchos funcionarios escolares deploran la situación de los menores.











