La llegada a niveles récord de las cosechas mundiales de maíz, trigo y soya provocará una sobreoferta estructural de dichos granos, lo que presiona a los productores nacionales porque en México se produce menos, hay un aumento de costos de producción y precios bajos a nivel internacional.
El Departamento de Agricultura de Estados Unidos dio a conocer en el reporte de Oferta y Demanda Mundial (Wasde por sus siglas en inglés) que los inventarios de Estados Unidos de maíz quedaron en 56.8 millones de toneladas; en tanto que los de trigo aumentaron 25.52 millones de toneladas y no hubo cambios en los inventarios de soya.
El problema está en que por el entorno actual los precios del maíz están deprimidos a nivel mundial, por ejemplo, un productor estadounidense recibe por tonelada entre dos mil 85 y dos mil 900 pesos, pero el mexicano obtiene entre cuatro mil 250 y cualro mil 500 pesos por tonelada, dijo Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA).
Ese diferencial, aunque podría verse como ventaja no lo es, porque México es un importador y tomador de precios en el mercado internacional de maíz, añadió.
Además, de que por la guerra en Medio Oriente aumentaron los precios de los fertilizantes y “el aumento en costos, especialmente en insumos estratégicos como fertilizantes, está erosionando la rentabilidad” del campo.
Para GCMA si se mantiene esta situación “existe el riesgo de una reducción en la superficie sembrada y en la inversión productiva en próximos ciclos”.
Comentó que “esto genera una creciente preocupación sobre la viabilidad económica del sector agrícola, particularmente en granos básicos”, por lo que hay que enfrentar esos retos con apoyos que permitan elevar la productividad.












