"Naciones Unidas EFE/ Agencias/ * Notimex. El depuesto presidente de Honduras, Manuel Zelaya, descartó que aspire a la reelección después de que su mandato concluya el próximo 27 de enero, pero aseguró que seguirá adelante con su intento de cambiar la Constitución del país.
""Yo vuelvo a la vida civil, a la vida ciudadana, no a la política"", afirmó el depuesto mandatario en una conferencia de prensa celebrada después de intervenir ante la Asamblea General de la ONU, que de manera unánime condenó el golpe y se pronunció a favor de su regreso inmediato a Honduras.
Zelaya senaló que la legislación hondurena prohíbe la reelección presidencial y que cualquier reforma constitucional afectaría a los gobernantes que lo sucedan, además de subrayar que retomará la vida de empresario agrícola que abandonó tras su llegada al poder en 2005.
""En Honduras no hay reelección. No hay ninguna posibilidad, bajo ningún concepto"", insistió. El depuesto jefe de Estado también reafirmó su intención de regresar el jueves a Tegucigalpa para ""tratar de dialogar y poner orden"" con los responsables del golpe militar que lo derrocó el pasado domingo.
Indicó que en el viaje a la capital hondurena estará acompanado por los presidentes de Argentina, Cristina Kichner, y Ecuador, Rafael Correa, así como por el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, y el titular de la Asamblea General de la ONU, Miguel D'Escoto.
Por su parte, el designado presidente de Honduras, Roberto Micheletti, afirmó que no renunciará sin importarle la creciente presión internacional para que el derrocado Manuel Zelaya sea restituido en el cargo.
""Fui nombrado por el Congreso que representa el pueblo hondureno. Nadie me puede obligar a renunciar si yo no cometo faltas contra las leyes del país'', dijo.
Reiteró que si el depuesto gobernante regresa al país como lo tiene planeado, será capturado.
Micheletti, reveló que el depuesto gobernante Manuel Zelaya intentó negociar ayer con las Fuerzas Armadas su regreso al poder, pero los militares se negaron.
Miles de ciudadanos hondurenos agrupados en el Movimiento Cívico por la Defensa de la Democracia realizan hoy un mitin en esta capital en la primera manifestación de apoyo al gobierno del presidente Roberto Micheletti.
Los ciudadanos, en su mayoría vestidos de blanco y ondeando banderas nacionales de color azul y blanco, gritan consignas a favor de Micheletti como ""Honduras en paz, queremos la democracia"", y niegan que en el país haya ocurrido un golpe de Estado.
Por su parte, el Grupo de Río (G-Río) desconoció a Roberto Micheletti como presidente interino de Honduras y dejó en claro que el único gobierno legítimo de ese país es el encabezado por José Manuel Zelaya Rosales.
Con el presidente Felipe Calderón como secretario pro-tempore, el G-Río instó a las fuerzas armadas hondurenas a que se subordinen a su comandante en jefe y presidente constitucional, Manuel Zelaya.
Asimismo, acordaron crear una comisión de representantes presidenciales para investigar crímenes y violaciones a los derechos humanos por parte de los golpistas y pidieron a la Asamblea General de la OEA adoptar soluciones ""drásticas"".
En este contexto, la Asamblea General de Naciones Unidas (ONU) aprobó hoy una resolución por unanimidad, copatrocinada los países de América Latina, Estados Unidos y Canadá, en la que condenó la remoción del presidente de Honduras, Manuel Zelaya.
La resolución, que demandó la inmediata reinstalación de Zelaya en la presidencia, fue aprobada poco antes de un discurso del mandatario hondureno, quien calificó como una ""barbarie"" las acciones para detenerlo y expulsarlo de su país.
Zelaya agradeció la solidaridad internacional y atribuyó su salida a un ""atropello"" cometido por las élites que se oponen a la transformación de Honduras.
El canciller de Argentina, Jorge Taiana, quien preside la Asamblea Extraordinaria de la OEA sobre Honduras, dijo al inicio de la cita que si los esfuerzos diplomáticos fracasan ""se debe entonces suspender a Honduras de la OEA"".
Los cancilleres de la OEA iniciaron una asamblea general extraordinaria para buscar una respuesta unificada al golpe de Estado en Honduras, en momentos en que la ofensiva diplomática para resolver la crisis llegó a Naciones Unidas.
Finalmente, La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) solicitó hoy una visita a Honduras para verificar la vigencia de los derechos humanos en ese país tras el golpe de Estado del domingo.
La CIDH informó en un comunicado que ""ha recibido información preocupante, a través de solicitudes de medidas cautelares, comunicaciones verbales y escritas y reportes de medios de comunicación"".
Senaló que varias personas habrían sido detenidas arbitrariamente, algunas habrían sido liberadas y sobre otras se desconoce el paradero. Asimismo, informó sobre quejas de agresiones y amenazas.
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