Familiares de desaparecidos, periodistas asesinados y amenazados, víctimas de desplazamiento forzado, extrabajadores braceros y artistas pidieron al Senado que no respalde la extinción de los fideicomisos que les permiten continuar buscando a sus hijos, extraer de situaciones de peligro a comunicadores y hacer cine.
Opinión
“No nos quiten los miserables fondos de ayuda”, demandó la señora María Isela Valdez Chaidez, madre de Roberto Quiroa, secuestrado y desaparecidos en Tamaulipas en 2014.
Si se eliminan esos apoyos, de por sí insuficientes, las búsquedas, la protección de personas en riesgo, el arte y el pago por el trabajo que los mexicanos realizaron en Estados Unidos hace años quedarán en la incertidumbre.
“No nos han dado un panorama amplio: cuál es la situación o qué es lo que va a pasar con nosotros. Hoy en día no sé si a fin de mes me voy a tener que ir a vivir a una casa de campaña porque no puedo regresar a donde yo estaba porque me van a matar. No sé qué va a pasar conmigo”, señaló Omar Bello, periodista desplazado de Guerrero.
En conferencia de prensa, la actriz Geovanna Zacarías explicó que, a lo largo de los años, se ha ido perdiendo la autonomía de fideicomisos. A pesar de ello, los presupuestos para realizar cine estaban protegidos por la ley.
Al extinguir los fideicomisos, la entrega de los recursos se está politizando y burocratizando.











