El rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), José Narro Robles, dejó claro que no hay argumento que valga para postergar todavía más la resolución definitiva de los problemas de la nación, y sostuvo que ello requiere trabajo y unidad de todos los mexicanos.
En la ceremonia solemne realizada en el Palacio de Minería, señaló que “ahí están, en la puerta de la historia, la pobreza y la desigualdad, la ignorancia y la muerte prevenible; la corrupción y la impunidad; la injusticia y la exclusión. Ahí están, desafiantes, esperando nuestra determinación”.
Destacó que esos y otros problemas deben abordarse con arrojo y precisión, con trabajo y unidad de todos los sectores, con acciones integrales y esquemas permanentes de evaluación, con el combate a las causas profundas a los mismos y no solo con la atención a las manifestaciones superficiales o coyunturales.
Para conseguir la hazaña de extinguir en definitiva a esos males de siempre, debe darse a la educación un sitio preferente. “Es verdad que la educación no tiene todas las respuestas, pero sin ella no hay satisfacción posible a ningún problema trascendente”, planteó.
En los tiempos actuales, las naciones que no invierten en investigación y en educación de calidad quedan rezagadas. Por ello, a todas luces es inaceptable que solo tres o cuatro de cada 10 jóvenes mexicanos en edad de estudiar a nivel superior puedan hacerlo.
En virtud de que el conocimiento es la gran palanca de desarrollo, subrayó, constituye también una de las mejores expresiones de lo que la universidad puede ofrecer a la sociedad que nos auspicia.
“Únicamente de esta forma haremos de ella una verdadera colectividad que fundamente el progreso y el desarrollo individual y colectivo en el saber y los valores laicos”, expresó.












