Natalia, Danilo y Emiliano comparten más que el gusto por los videojuegos, la natación o las matemáticas: los tres tienen un aparato que parece un audífono pegado a su cráneo. Es un implante coclear que les fue donado por el Seguro Popular para revertir su sordera. A seis y cinco años de las intervenciones, sus equipos se han hecho obsoletos y sus papás temen que al descomponerse no puedan pagar una actualización que les costaría cerca de 300 mil pesos.
Datos de la fundación Escuchar es lo Máximo indican que en México cada año nacen entre 4 mil y 6 mil niños con hipoacusia, pero a muy pocos se les hacen implantes auditivos porque hay retraso en los diagnósticos y porque el costo es muy elevado.
Este domingo se conmemora el Día Internacional del Implante Coclear y los padres de Naty, Danilo y Emi agradecen que en el país se hagan esfuerzos como el Programa del Niño Sano, del que fue beneficiaria Natalia hace seis años, o la campaña Un Sonido que Despierta a la Vida, que benefició a los otros dos niños, pero consideran que hace falta más.
La falta de rehabilitación también es un problema para Nancy, quien paga 4 mil pesos semanales para que su hijo aprenda a oralizar.
María del Refugio Rivera, especialista en genética adscrita al Hospital General de México, explicó que existen diferentes grados de la pérdida de audición, que va de leve, moderada a severa o profunda.
“Los defectos en los órganos sensoriales son los más frecuentes, ocurren en uno de mil recién nacidos; de esa cifra, 50% presenta sordera por causa genética. De este grupo existen los casos en que sólo hay un defecto a nivel del oído y se conoce como sordera no sindrómica, pero existen males, menos frecuentes, donde el paciente no sólo es sordo, sino que tiene más fallas en el organismo», indicó.
Cifras del Inegi revelan que sólo tres de 10 jóvenes sordos obtienen recursos para vivir con un trabajo fijo; 83 mil 451 deben buscar ingresos por otros medios como programas de gobierno, pensiones o renta de inmuebles.
Según la Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica 2014, sólo 54 mil 372 menores de 14 años con sordera asisten a la escuela. Del grupo de 15 a 29 años, 34 mil 875 no tuvieron ningún tipo de educación y de los 597 mil 566 sordos en edad adulta sólo 400 mil 369 estudiaron hasta nivel básico.
En la administración pasada, 950 niños diagnosticados con hipoacusia profunda bilateral fueron beneficiados con un implante coclear a través de la Comisión Nacional de Protección Social en Salud (Seguro Popular). El costo unitario de la cirugía y la prótesis coclear fue de 292 mil 355 pesos por niño.
A la llegada del gobierno de López Obrador el presupuesto para el Programa Seguro Médico Siglo XXI se mantuvo con un total de 2 mil 62 millones 600 mil pesos, pero hasta el momento no se han publicado las reglas de operación que indiquen cuánto de esos recursos se usará para la colocación de implantes cocleares.












