Algunos normalistas desaparecidos en Iguala, Guerrero, entre el 26 y 27 de septiembre de 2014, estuvieron vivos hasta el 4 de octubre de ese año, expresó Carlos Beristain, integrante del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI).
También señaló que desde el 12 de octubre de 2014, el Ejército tuvo conocimiento del lugar del basurero de Cocula.
En su intervención Claudia Paz y Paz manifestó que se ha documentado el trasiego de heroína en autobuses desde Iguala a Illinois, Chicago.
“Esto ayuda a entender el escenario en el que ocurrieron los días 26 y 27 de septiembre de 2014”.
Abundó que también hay evidencia en diversas conversaciones de comunicación y actividades conjuntas entre grupos delictivos y militares, detalló que hay referencias a jales, comidas, tenientes, entre otros.
Acusación débil contra Murillo Karam
Además, calificó de grave que la Fiscalía General de la República (FGR) no haya incluido más “evidencias y antecedentes probatorios” que hubieran fortalecido las acusaciones contra el extitular de la PGR, Jesús Murillo Karam, preso por los delitos de tortura, desaparición forzada y contra la administración de la justicia en el caso Ayotzinapa.
Francisco Cox, integrante del GIEI, advirtió que ante la judicialización débil contra Murillo Karam se corre el riesgo de que no se logre una condena, pese a que existe evidencia y pruebas de su participación en la construcción de la “mal llamada verdad histórica”.
Por su parte, Ángela Buitrago, integrante del GIEI, aseguró que fue hasta finales de 2020 cuando se comenzó a incorporar información al expediente de los 43 normalistas de Ayotzinapa, sobre las intervenciones en las comunicaciones entre integrantes de Guerreros Unidos y autoridades.
“Existían procesos de intervención telefónica, existían monitoreos de comunicaciones de Guerreros Unidos y otras autoridades, existía una orden de realizar estas interceptaciones a personas que ya habían sido establecidas como parte de Guerreros Unidos”.
Buitrago afirmó que ninguna de las comunicaciones e intercepciones fue incluida en el expediente inicial de la entonces Procuraduría General de la República, en 2014, sino que se tomaron en cuenta hasta principios de 2020, cuando les entregaron parcialmente unos datos.
Así también, el GIEI presentará una prórroga de un mes, ya que este viernes concluye su trabajo, expresó Carlos Beristain, integrante del GIEI.
Por otra parte, Carlos Beristain, dijo que se ha consolidado con los elementos de pruebas.
“No se trata de declaraciones, se basa en archivos de Sedena, videos proporcionados por la Comisión para la Verdad y Acceso a la Justicia (CoVAJ-Ayotzinapa) donde se muestra como autoridades del Cisen y de la entonces PGR, hubo tortura que construyó la verdad histórica”, manifestó Beristain.
Retraso por renuncia de fiscales
Por otra parte, el GIEI advirtió que la renuncia de Omar Gómez Trejo y de varios fiscales de la Unidad Especial de Investigación y Litigación del caso Ayotzinapa podría atrasar entre 3 y 5 años la investigación.
Ángel Buitrago, integrante del GIEI, señaló que la salida de estos fiscales podría generar que se dejen elementos probatorios contra quienes participaron en la llamada “Verdad Histórica”.











