Lejos de sus seres queridos, confinados en sus pequeñas habitaciones y sin poder trabajar, muchos sobreviven a duras penas gracias a los bancos de alimentos.
La pandemia del coronavirus ha dejado a miles de estudiantes extranjeros en Francia al borde de la pobreza.
“Antes de llegar a París sabía que iba a ser difícil, pero la pandemia lo complicó todo”, dice a la AFP Jesús Alejandro, un venezolano de 24 años que llegó a París en marzo pasado para cursar una maestría en Ingeniería Mecánica.
Pese a su situación, este joven, que sueña con hacer un doctorado en Francia, no se desalienta. Sobre su escritorio pegó pequeñas hojas de papel de colores con frases motivadoras: “Dar mi 100% en todo”, “Creo en mí y en lo que hago”.
Las asociaciones de ayuda alertan desde hace meses sobre una explosión del número de solicitudes de ayuda de estudiantes, sobre todo extranjeros.












