Nuevas sanciones en contra de Irán

Washington * Notimex. El Congreso de Estados Unidos aprobó nuevas sanciones contra Irán, con el propósito de evitar que su programa nuclear sea utilizado con fines bélicos, sumándose así a las represalias que la Organización de las Naciones Unidas y la Unión Europea adoptaron.

La Cámara de Representantes aprobó la moción por 408 votos en favor y ocho en contra, y el Senado lo hizo por 99 votos a cero.

Las nuevas restricciones amplían el ámbito de aplicación de la Ley de Sanciones a Irán (ISA) de 1996, penalizando a las empresas extranjeras que brinden ayuda en el sector energético al país de Oriente Medio, que es un exportador de petróleo y depende de las importaciones para sus productos refinados como gasolina.

Los bancos de Estados Unidos tienen prohibido tener trato con bancos extranjeros que hagan negocios con la Guardia Revolucionaria de Irán o impulsen el programa nuclear de Irán.

Las empresas extranjeras no podrán realizar contratos de compra con el gobierno estadounidense si proporcionan a Irán tecnología utilizada para restringir el libre flujo de información.

De igual forma, los iraníes involucrados en la violación a los derechos humanos no serán candidatos para la obtención de una visa, y estarán sujetos a que sus activos en Estados Unidos sean incautados.

También se proporcionará un marco jurídico para que gobiernos estatales, locales y otros inversionistas de Estados Unidos quiten de sus carteras a las empresas extranjeras involucradas en el sector energético de Irán.

Estas medidas se suman a las adoptadas por la Unión Europea que prohíben a las compañías europeas invertir en proyectos de petróleo y gas en Irán, así como prestar asistencia técnica o transferir tecnología a la industria iraní de ese sector.



Sanciones

El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas aprobó nuevas sanciones contra Teherán por continuar con su controvertido programa nuclear, que se cree persigue fines militares.

Las nuevas sanciones endurecen las ya existentes, aunque por primera vez imponen restricciones para la venta a Irán de armas convencionales e incluyen el congelamiento de activos internacionales de miembros de la Guardia Revolucionaria, el cuerpo militar que controla el programa nuclear iraní.