En dos semanas dará inicio el nuevo periodo de sesiones en el Congreso, con una correlación de fuerzas más compleja y equilibrada entre las diferentes bancadas. Morena exhibe discrepancias con los partidos Verde (PVEM) y del Trabajo (PT), sus aliados formales, mientras el bloque opositor parece dominado por una cohesión frágil.
El resultado de ello se traduce en escenarios donde discursos y órdenes del presidente López Obrador tienen destinatarios clave en función de acuerdos legislativos que parecen tejerse cada día, aunque algunos se deshilvanen durante las noches….
Ante el inminente arranque de una nueva legislatura, retratan logros tímidos de la oposición, la cual convenció al bloque morenista de evitar el trasiego de diputados “independientes” hacia bancadas satélite que en 2018 le permitió secuestrar posiciones en comisiones y órganos de gobierno en San Lázaro.
Un primer balance, cuando nadie aún ha pisado los salones de plenos, revela una actitud medrosa de la otrora alianza PAN-PRI-PRD que quizás enfríe más pronto de lo esperado la expectativa de que el oficialismo no pueda, por ejemplo, modificar por sí y para sí la Constitución.
Acción Nacional, sin duda el que más beneficios cosechó de esta alianza, validó su enlace con clases medias, pero no la interlocución con el sector empresarial, cada vez más fragmentado. Ello se encarna en Gustavo de Hoyos, presidente de Coparmex, lanzado a una febril cruzada para echar a López Obrador de la Presidencia mediante el referéndum revocatorio del próximo año, en tanto que voces más serenas en este ámbito se inclinan a tomar distancia de ese ejercicio.
La muy probable reelección de Marko Cortés en la dirigencia panista impondrá un desgaste adicional al blanquiazul, que debe negociar con el grupo que, sin éxito, buscó impulsar un relevo mediante Francisco Domínguez, gobernador saliente de Querétaro. El PAN tiene motivos para justificar un arranque medroso en la legislatura.
La fracción de Movimiento Ciudadano tiene el suficiente número de votos para merecer los sutiles devaneos que sus dirigentes y autoridades electas están concentrando por parte de operadores centrales de Palacio.
Así con propósitos diferentes, los partidos darán inicio a la próxima legislatura, esperando Morena el triunfo de sus iniciativas y los de oposición que no se de el avasallamiento.












