Autoridades de la zona arqueológica de Teotihuacán implementaron ayer domingo un nuevo dispositivo de seguridad con la instalación de cinco arcos detectores de metales, uno en cada acceso, luego de que Julio César realizara disparos desde la Pirámide de la Luna el pasado 20 de abril, y mató a una turista canadiense e hirió a 13 más y él, luego, se suicidó.
Los arcos, de 70 centímetros de ancho por 1.80 metros de alto, están equipados con sensores laterales y un cronometraje digital en la parte superior.
Al activarse, los vigilantes, custodios del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y elementos de la Policía Auxiliar realizan una segunda revisión con detectores manuales (paletas).
El protocolo de ingreso ahora incluye, en primer lugar, la revisión de mochilas, bolsas y bultos por parte de la Guardia Nacional, seguida de la colocación de pertenencias en una mesa y el paso por los arcos.
Los vehículos también son inspeccionados para evitar el ingreso de objetos punzocortantes u otros elementos peligrosos.
Más seguros
Turistas se mostraron en general tranquilos y confiados con las nuevas medidas, a las que calificaron como “normales” o “necesarias”, aunque algunos pidieron que sean aún más rigurosas.
Jonathan, originario de Zacatecas, visitó el sitio con su hermano y su papá. “Lo cotidiano, como cuando uno va a cualquier lugar. Yo me siento seguro, es lo que ve uno día a día. Ya la teníamos programada la visita desde antes, sí o sí íbamos a venir, pero no sabíamos cómo iba a ser después de lo del 20”, comentó.
Miguel, quien llegó en bicicleta desde Zumpango con amigos, relató que incluso revisaron sus herramientas: “Pese a que traemos herramienta, aun así, nos checaron toda y estuvo muy bien. Nos sentimos seguros por la seguridad que hay afuera. Es lamentable lo que pasó, pero se siente un ambiente seguro”.
Eduardo Arriba, de Argentina, opinó que estas medidas “deberían haber estado hace mucho tiempo” porque “la sociedad está muy contaminada y no se sabe lo que puede pasar”. “Lógicamente me siento más seguro”, contó y consideró que los guardias deben estar capacitados para detectar intentos de ocultar objetos.
Este domingo, la afluencia de visitantes fue mayor que en los días anteriores, impulsada porque la entrada es gratuita para turistas nacionales. La mayoría de los consultados coincidió en que las medidas les generan mayor tranquilidad y que no modificaron sus planes de visita pese al incidente del 20 de abril.












