Ruby Ann Chirino, especialista en gastroenterología, aseguró que los nuevos medicamentos antivirales directos contra el virus de Hepatitis C son más efectivos curando hasta 95 por ciento de los pacientes y pueden recomendarse tratamientos distintos para personas con genotipos específicos.
Expresó que para la determinación de cada genotipo, es necesario analizar una muestra de sangre para determinar la secuencia genética del virus.
El análisis del genotipo se hace una sola vez ya que no cambia con el tiempo, pero si alguien infectado se vuelve a exponer al virus, se puede infectar con un genotipo diferente.
Durante la III Jornada Educativa para Pacientes con Hepatitis C, organizada por la Fundación Mexicana para la Salud Hepática (FundHepa), dijo que hoy en día existen nuevas terapias seguras, eficaces y con menos efectos adversos, que garantizan una mejor calidad de vida del paciente.
Destacó que los diferentes genotipos de VHC generalmente actúan igual en la manera de infectar a una persona y causar enfermedad, pero “responden de manera diferente al tratamiento con medicamentos como interferón y ribavirina”.
Señaló que durante una década, el tratamiento de la hepatitis C se basó en el tratamiento con interferón pegilado y ribavirina con respuesta variable según el genotipo.
Detalló que en pacientes con genotipo 2, las tasas de éxito son entre 65 y 75 por ciento de los pacientes, siendo menor en pacientes con genotipo 1, aproximadamente entre 40 y 50 por ciento.
Hepatitis C, el enemigo silencioso
Entre un millón 400 mil y un millón 700 mil personas en México viven con hepatitis C, virus silencioso que la mayoría de los mexicanos contrajo desde 1980, pero que les fue diagnosticado hacia finales de la década de los 90 e inicios del año 2000. Los principales retos que enfrenta el país ante esta epidemia son: el diagnóstico temprano y el tratamiento oportuno.
Este viernes se conmemora el Día Mundial de la Hepatitis, por ello, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha hecho un llamado para sumar esfuerzos y erradicar esta enfermedad viral que se mantiene como una de las principales causas de muerte en el mundo y en México. El organismo detalla que 90% de las personas que viven con hepatitis B y 80% de las que padecen la de tipo C, no están conscientes de su condición.
Especialistas en afecciones del hígado coinciden en que nuestra nación ha presenciado una transición respecto a la forma de contagio de la hepatitis. En los últimos años de la década de los 80 era común contraer este mal por transfusiones de sangre, ahora las personas que desarrollan el mal suelen ser en su mayoría dependientes a drogas intravenosas.
Panorama
”En México, el principal factor de riesgo es la transfusión sanguínea, más para los que recibieron una antes de 1995, porque fue a partir de ese año cuando todos los bancos de sangre comenzaron a realizar la prueba de detección de virus de hepatitis C a los donadores (de manera obligatoria). Esto cambio, ahora son los usuarios de drogas intravenosas los más contagiados”, afirmó Mauricio Castillo Barradas, médico inscrito al servicio de gastroenterología del Hospital de Especialidades del Centro Médico Nacional La Raza, del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
Explicó que la hepatitis es la inflamación del hígado que puede ser causado por diversos agentes, no sólo por los virus, sino por trastornos autoinmunes, y metabólicos. En relación a los virus que condicionan esta afección, reconoció los tipos A, B, C, D, y E, los que progresan a cronicidad son el B y el C, también el D, pero este se desarrolla en conjunto con el B. De los virus que provocan una enfermedad crónica, el más común es el virus de hepatitis C, conocido como VHC.











