“Nashville y el mundo nunca me olvidarán”, dijo a uno de sus vecinos Anthony Quinn Warner, el hombre sospechoso de detonar la bomba en esta ciudad.
Su vecino Rick Laude afirmó que hace unos días le comentó esta frase, antes del atentado que hirió a tres personas y dañó decenas de inmuebles en el centro de Nashville.
Según Laude, el 21 de diciembre vio a Warner parado junto al buzón de su casa, por lo que detuvo su auto para hablar con él. Después de preguntarle cómo le estaba yendo a la anciana madre de Warner, le preguntó: “¿Santa Claus te traerá algo bueno para Navidad?”. Según el vecino, Warner sonrió y le contestó: “Oh, sí, Nashville y el mundo nunca me olvidarán”.
Laude, de 57 años y conductor de un camión comercial, comentó que no pensó mucho en el comentario y que entonces pensó que Warner sólo quería decir que “algo bueno” le iba a suceder. Agregó que días más tarde se quedó “sin palabras” cuando leyó que las autoridades habían identificado a Warner como el presunto atacante.
Las autoridades federales se dedicaban a la tarea monumental de reconstruir el motivo del ataque. Aunque identificaron el domingo a Warner, de 63 años, como el hombre detrás de la misteriosa explosión en la que él mismo murió, el motivo sigue siendo una incógnita.
“Esperamos obtener una respuesta. A veces, simplemente no es posible”, dijo David Rausch, director de la Oficina de Investigaciones de Tennessee (TBI, por sus siglas en inglés).











