Ante decenas de familiares de víctimas del ataque al Casino Royale, registrado el 25 de agosto de 2011, se realizó un acto de Disculpa Pública por parte de autoridades de los tres niveles de gobierno. En representación del Gobierno de México, el subsecretario de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación, Alejandro Encinas, afirmó que no se trataba de un acto protocolario más, ni solamente de atender una recomendación de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, sino fundamentalmente “de un acto de justicia en memoria de las víctimas y en el derecho de todos sus familiares”, y para pugnar que se castigue plenamente a todos los responsables.
A nombre de las víctimas y sus familias, Samara Pérez Muñiz expuso que este acto se realizó hasta once años después de la tragedia, porque en otros gobiernos este era un tema político, corrupto y por ello intocable.
A Protección Civil demandó continuar las inspecciones para estos establecimientos, pues el único cambio en cuanto a la seguridad de los casinos y casas de apuestas, desde el 25 de agosto a la fecha, es que ahora no se puede fumar, dijo.
Lo que hay que realizar, asentó, son las capacitaciones que exigen los reglamentos de Protección Civil estatales y municipales. Y sobre todo, que dichos establecimientos cuenten con alfombras retardantes, luces de emergencia y otras medidas o equipos para casos de contingencia.











