El cardenal Norberto Rivera Carrera ordenó diáconos a siete integrantes de la congregación de los Legionarios de Cristo.
Desde el altar de la Antigua Basílica de Guadalupe y durante la ceremonia religiosa, llamó a los postulantes a ser servidores y “no manipuladores” de la palabra.
Les pidió anunciar la palabra de Dios “con dichos y hechos” como lo hacia Jesucristo.
Subrayó que desde el diaconado debe acentuarse el servicio a la comunidad, especialmente a los más pobres.
Libro
Pablo Solís Aguirre, Francisco Delgado, Carlos Castañeda Francisco Iñárritu, César Hernández, Alfredo Hernández y Eduardo Fávila de Alba, fueron los ordenados en un ritual donde les entregaron la estola y dalmática, que es la vestidura de los diáconos, además de que les hicieron entrega del Libro de los Evangelios.











