La alcaldesa Daniella Levine Cava, del condado de Miami-Dade, ordenó una auditoría inmediata de 30 días que confirmaría que los edificios de 40 años o más han completado un “proceso de recertificación”.
Las autoridades estadounidenses continuaban este sábado la hasta ahora infructuosa búsqueda de los 159 desaparecidos que dejó el derrumbe parcial de un edificio en Florida, el cual tenía “daños estructurales importantes”, según un informe de 2018.
Al menos cuatro personas murieron después de que el edificio de 12 plantas, situado frente al mar en Surfside, cerca de Miami Beach, se derrumbara mientras los residentes dormían en su interior la madrugada del jueves.
Del total de desaparecidos, casi un tercio son extranjeros. Nueve argentinos, tres uruguayos, seis paraguayos -entre los que se encuentra la hermana de la primera dama de Paraguay- y al menos cuatro canadienses, según las autoridades.
Entre las marañas de vigas y metal, montones de escombros, olores a goma y plástico carbonizados, bomberos, unidades caninas y grúas buscan debajo de las ruinas de las Torres Champlain.
Las familias, cada vez más frustradas, se impacientan y temen que la elevada cifra de desaparecidos haga subir el número de muertos.
Sin embargo, algunos familiares de las víctimas critican las operaciones de rescate y comienzan a perder las esperanzas.
“Ni un solo socorrista ha intentado retirar los escombros, poco a poco, incluso a mano, sin una máquina, para evacuar a la gente”, aseguró el viernes Maurice Wachsmann a la AFP.
Su mejor amigo y otro conocido suyo se encuentran desaparecidos.
“El amigo de mi madre está allí (bajo los escombros). Queremos tener esperanza, pero tenemos que ser realistas. El siguiente paso es estar al lado de las familias y averiguar por qué ocurrió esto”, dijo Mark, de 55 años, sin dar su apellido.
Las operaciones de rescate son particularmente difíciles debido a un estalló incendio en el sitio que los bomberos tratan de controlar.
“Nuestra experiencia es que, durante las primeras 72 horas, hay muchas posibilidades de que la gente siga viva ahí dentro”, aseguró el bombero del condado de Miami-Dade, Danny Cardeso, a la cadena CBS.
Los rescatistas, que oyen ruidos que emanan de los escombros pero no están seguros de que sean humanos, hicieron un túnel bajo el aparcamiento inundado del edificio para intentar llegar a posibles supervivientes.
Cerca del lugar de la catástrofe se alzó un monumento con velas, flores y unas 40 fotos de los desaparecidos.
Las interrogantes sobre las causas del derrumbe se han multiplicado en los últimos días y la investigación probablemente durará meses.
Sin embargo, un informe de 2018 sobre el estado del edificio dio cuenta de “daños estructurales importantes” y “grietas” en el sótano, según documentos publicados la noche del viernes por la ciudad de Surfside, donde se produjo la tragedia.
“La impermeabilización bajo el borde de la piscina y la vía de acceso para vehículos superó su vida útil y por lo tanto debe ser removida y reemplazada por completo”, señaló en el informe el experto Frank Morabito, titular de Morabito Consultores.
“La impermeabilización defectuosa provoca un daño estructural importante a la losa de concreto estructural debajo de estas áreas”, agregó el documento.
“Si no se reemplaza la impermeabilización en el futuro cercano, el grado de deterioro del concreto se expandirá exponencialmente”, señala el estudio que no menciona el riesgo de derrumbe, aunque insta a realizar reparaciones para mantener la “integridad estructural”.












