De manera unánime la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) ordenó al INE reabrir el caso e investigar posibles irregularidades en que hubiera incurrido el presidente Andrés Manuel López Obrador por la emisión y difusión de su informe parcial del 1 de julio.
Días antes de esa fecha, el PAN y PRD pidieron al INE medidas cautelares para suspender la “celebración” que encabezaría López Obrador en el Zócalo de la Ciudad de México, en ocasión del primer aniversario de las elecciones en las que ganó la presidencia, a la que convocó en su conferencia mañanera y en redes sociales de la Presidencia, en tanto que un diputado local usó mantas para convocar a ese evento.
Pero el 29 de junio, la Unidad Técnica de lo Contencioso Electoral (UTCE) del INE desechó las quejas, decidió no analizar las medidas cautelares solicitadas para cancelar la difusión del acto y dio carpetazo al asunto con el argumento de que los hechos denunciados “no actualizan una violación en materia electoral” porque no está en curso ningún proceso y no se encontró vinculación entre el evento y Morena.
Los magistrados de la Sala Superior revocaron ese desechamiento y ordenaron a la UTCE del INE admita las denuncias, integre los expedientes “y se pronuncie para que la Sala Regional del TEPJF emita la resolución respectiva”.
De igual forma el Tribunal revocó el desechamiento de otra queja del PAN en la que denunció al mandatario por uso indebido de recursos públicos y adquisición de tiempos en radio y televisión para la difusión de ese informe de actividades.
Sin discusión, los magistrados dieron la razón a PAN y PRD, pues la UTCE usó razonamientos de fondo para determinar que los hechos denunciados no eran violación en materia electoral, siendo que a esa Unidad y a la Comisión de Quejas corresponde realizar investigaciones, integrar expedientes y en su caso pronunciarse sobre medidas cautelares pero todo bajo un análisis preliminar, pues toca a la Sala Regional analizar de fondo los asuntos.











