La Secretaría de Salud de Veracruz ordenó el retiro de los aparatos para brindar hemodiálisis a cerca de 400 pacientes, sin garantizar que la nueva empresa contratada estuviera operando al 100% por ciento.
En un documento oficial signado por el director Jurídico de dicha dependencia, José Luis Reyn Reyes, se ordenó a la empresa Reactivos y Químicos S.A. de C.V. sacar todos los aparatos para la hemodiálisis.
El funcionario estatal, en el documento Sesver/DA/3156/2019 fechado el 29 de julio, recordó al representante legal de dicha compañía que su contrato era del 1 de mayo al 15 de julio, por lo que era necesario que abandonara las instalaciones oficiales.
El gobierno del morenista Cuitláhuac García Jiménez ya había asignado un nuevo contrato a la empresa Gifyt S.A. de C.V. por 90 millones de pesos.
En respuesta, la compañía a la que se le había vencido el contrato emitió un documento para notificar que sin problema alguno sacaría los aparatos de hemodiálisis de los hospitales públicos, pero recordó que los mantenía para procurar salvaguardar la integridad de los pacientes.
“El proceder fue procurando la integridad de los pacientes con insuficiencia renal crónica en etapa avanzada, quienes requieren dicho servicio como soporte de vida”, detalló.
A pesar de ello se ordenó el retiro para que la nueva empresa pudiera instalar los aparatos, sin embargo, incumplió con los plazos para instalar los aparatos para ofertar el servicio.
Por ello, el gobierno de Veracruz suspendió “por cuestiones administrativas” los tratamientos de hemodiálisis para cerca de 400 personas en hospitales del sector salud, según aceptó públicamente el secretario de Salud, Roberto Ramos Alor.
Los nosocomios de Veracruz, Xalapa, Yanga, Tierra Blanca y Poza Rica, entre otros, dejaron de atender a los enfermos desde hace 15 días.











