Órganos autónomos nacieron para limitar al poder

Los órganos constitucionales autónomos nacieron para limitar al poder presidencial, afirmó Francisco Javier Acuña Llamas, comisionado del Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI).

Al impartir la Conferencia Magistral “Órganos Constitucionales Autónomos y Régimen Presidencial”, el comisionado Acuña lamentó que desde la Federación “se ha hablado de la eliminación de los órganos autónomos”, además de que “se les ha reducido el presupuesto y se han alargado los procesos de nombramiento, provocando así una falta de representación interior”.

“Al INAI le faltan dos comisionados y en abril del año que entra faltará otro; si no se han nombrado ya no podría sesionar el instituto, porque la ley exige cinco comisionados para que haya cuórum”, expuso Acuña Llamas.

Agregó que fue el propio sistema presidencial el que creó los órganos constitucionales autónomos, en respuesta a una falta de credibilidad en el gobierno; por ello, se crearon el entonces Instituto Federal Electoral, el Banco de México y el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

“El Estado mexicano era el presidente de la República, porque prácticamente él se encargaba, y en los estados el gobernador. Entonces, imagínate que empieza a cortarse pedacitos para que ya no dependan de él, técnicamente, porque la división de poderes también estaba en vilo. Entonces, ¿eran imprescindibles los órganos constitucionales autónomos? Sí, porque componen el Estado de derecho”, indicó.

Enfatizó que los organismos autónomos son resultado del proceso de construcción de la democracia en México. Apuntó que las funciones que hoy cumplen brindan certidumbre en diversos ámbitos como la política monetaria, los procesos electorales, las estadísticas y la garantía del derecho de acceso a la información.