El esquema de subcontratación, también llamado “outsourcing”, tuvo un impactó en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) por 300 mil millones de pesos, aseguró el director general de dicha instancia, Zoé Robledo.
Expuso que son tres millones de empleados los que laboraban por el esquema de subcontratación y que ya están inscritos en el Seguro Social.
Durante la inauguración de la “Reunión Anual de Industriales 2022” que organizó la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin), explicó que “el impacto que tuvo, durante casi por más de 20 años, el outsourcing solo al Seguro Social se calcula en 300 mil millones de pesos”.
Afirmó que con el outsourcing “no se veía que al no pagar el seguro le generaba problemas a la institución en sus finanzas”.
Agregó que “son tres millones de empleados que estaban en empresas de subcontratación, es decir, un trabajador que reportaba en una empresa de servicios de personal y que hoy ya emigró a un registro de empleo real a la empresa real donde prestaba sus servicios”.
Comentó que cerca de 24 % de esos tres millones de trabajadores logró aumentar su salario, porque “les pagaban menos, porque les integraban quizás en efectivo o con otras cosas que no integran al salario y que impactan en la densidad de la cotización”.
“La reforma en outsourcing, si no la hubiéramos hecho durante la pandemia, hubiéramos seguido teniendo esta afectación, este desfalco de las finanzas de las instituciones que nos veríamos afectadas, principalmente el Seguro Social”, explicó.












