La comunidad científica estaba preocupada ante la posibilidad de que las vacunas que actualmente se administran en este país para inmunizar a la población pudieran dejar de ser efectivas contra la nueva variante británica del virus.
En el estudio -que aún no ha sido publicado oficialmente- también se describe el análisis que sugiere que vacunar con el preparado de Oxford/AstraZeneca resulta en una reducción en la duración de la carga viral, que se podría traducir en una bajada de la transmisión de la enfermedad.
Andrew Pollard, profesor de infección pediátrica e inmunidad, además de investigador jefe de los ensayos de la vacuna de Oxford, apuntó que los datos de las pruebas en este país “indican que la vacuna no sólo protege contra el virus original de la pandemia, sino también contra la variante nueva, la B117, que ocasionó el repunte de la enfermedad desde finales de 2020 por todo el Reino Unido”.
Hasta ahora más de 10.4 millones de personas en este país han recibido ya su primera dosis.
El Ejecutivo de Boris Johnson se ha fijado como objetivo haber vacunado a 15 millones de ciudadanos antes del próximo 15, y anunció este viernes que todos los adultos mayores de 50 años deberán de haber recibido la vacuna para el próximo mes de mayo.











