Pandillas... y prensa, blancos de Bukele

Nayib Bukele lanzó también una ley mordaz contra los medios salvadoreños. Cortesía
Nayib Bukele lanzó también una ley mordaz contra los medios salvadoreños. Cortesía

El libre ejercicio del periodismo podría ser una de las bajas clave de la guerra que el Gobierno de El Salvador intensificó contra las maras o pandillas.

Tras imponer por 30 días y a partir del 27 de marzo anterior un estado de excepción para combatir a la Mara Salvatrucha (MS-13) y Barrio o Mara 18 (M-18), el presidente salvadoreño Nayib Bukele lanzó también su aplanadora política en la Asamblea Legislativa y reformó el Código Penal y una ley de antimaras para criminalizar a los medios salvadoreños radiofónicos, televisivos, escritos o digitales al prohibirles reproducir “mensajes originados o presuntamente originados por pandillas” e imponerles hasta 15 años de cárcel si violan la nueva legalidad.

Los periodistas y los jerarcas de medios serán encarcelados si difunden “cualquier tipo de manifestación escrita que haga alusión a las pandillas”, como “textos, pinturas, dibujos, grafitis” o “las que tengan como finalidad aludir a control territorial de dichos grupos”, según las reformas.

“Esta es una clara, definitiva e inequívoca ley mordaza”, denunció el periodista salvadoreño Fabricio Altamirano.

“Ahora es un crimen hablar de las maras por esta ley mordaza que nos impide a periodistas y medios analizarlas abiertamente. ¿Por qué no se puede hablar de lo que colinda con más de medio millón de personas de ese globo social de unos 70 mil mareros y sus núcleos familiares y otros nexos?”, adujo a este periódico.

“Bukele quiere criminalizar cualquier opinión o pregunta adversa a la narrativa oficial. La mordaza nos impide hablar de lo que sufre, vive y es la realidad de más o menos 10 % o más de la población. Los periodistas no podemos referirnos a esa realidad social gigantesca”, lamentó.