Francisco cumple hoy 13 de marzo dos años de haber sido elegido papa con un alto consenso popular e internacional, con el pendiente de concretar las reformas iniciadas y el desafío de los detractores del entorno vaticano. En los primeros 24 meses de su pontificado, más de 12 millones de personas participaron en sus actos en la Plaza de San Pedro. Cifras que superaron, incluso, los mejores años de otro pontífice muy popular: Juan Pablo II. Mucha más gente vio, saludó y abrazó a Francisco en sus diferentes viajes: siete en Italia (Cagliari, Asís, Lampedusa, Redipuglia, Caserta, Cassano allo Jonio y Campobasso) y un número similar fuera del país (Brasil, Turquía, Estrasburgo, Albania, Corea, Tierra Santa, Sri Lanka y Filipinas). El pontífice goza además de gran aceptación, manifestada en diversos campos, desde las redes sociales donde los seguidores de sus nueve perfiles lingüísticos en Twitter superaron los 19 millones, hasta prestigiosas revistas, muchas de las cuales lo han elegido “hombre del año”. El líder católico cuenta también con un consenso internacional, que le permitió convertirse en un factor clave para frenar la inminente invasión militar a Siria en 2013 o en un mediador incondicional en el acercamiento entre Cuba y Estados Unidos, a finales del año pasado. El reconocimiento de esta autoridad moral le sirvió para dirigir incisivos discursos en el Parlamento Europeo, en el Consejo de Europa y en la FAO. Y también le dará la oportunidad de ser el primer papa en la historia en tomar la palabra ante el Congreso de Estados Unidos en septiembre próximo. Además se ha fortalecido la posición de la diplomacia vaticana en el contexto internacional y se han multiplicado las peticiones de audiencia privada con Jorge Mario Bergoglio por parte de los grandes líderes mundiales. Pero, sobre todo, la voz del obispo de Roma es escuchada y valorada. Ya se comienza a debatir en torno a la próxima carta encíclica, que Francisco dedicará al tema del medio ambiente y que debería ser publicada a mediados de este año. Ahora, a 24 meses de haber iniciado su papado, Francisco se enfrenta a varios pendientes. Pero, sobre todo, afronta el desafío de consolidar las reformas iniciadas.












