“Hoy vengo como misionero de misericordia y paz pero también como hijo que quiere rendir homenaje a su madre, la Virgen de Guadalupe, y dejarse mirar por ella”, dijo hoy el Papa Francisco durante la ceremonia de bienvenida en Palacio Nacional.
Al agradecer las palabras de bienvenida del presidente de México, Enrique Peña Nieto, el Pontífice dijo que “es motivo de alegría poder pisar estas tierras mexicanas que ocupan un lugar especial en el corazón de las Américas”.
“Buscando ser buen hijo, siguiendo las huellas de la madre, quiero, a su vez, rendirle homenaje a este pueblo y a esta tierra tan rica en culturas, historia y diversidad”, señaló Francisco ante miembros del gabinete del gobierno mexicano, del cuerpo diplomático acreditado, representantes de la sociedad civil y miembros del Episcopado.
“En su persona, Señor Presidente, quiero saludar y abrazar al pueblo mexicano en sus múltiples expresiones y en las más diversas situaciones que le toca vivir. Gracias por recibirme hoy en su tierra”, dijo el Papa en la ceremonia que se realiza en Palacio Nacional en la Ciudad de México.
“México es un gran país. Bendecido con abundantes recursos naturales y una enorme biodiversidad que se extiende a lo largo de todo su vasto territorio”, dijo Francisco, quien llegó la víspera a la Ciudad de México para una gira pastoral de siete días por cinco entidades del país.
“Su privilegiada ubicación geográfica lo convierte en un referente de América; y sus culturas indígenas, mestizas y criollas, le dan una identidad propia que le posibilita una riqueza cultural no siempre fácil de encontrar y especialmente valorar”, destacó Jorge Mario Bergoglio.
Señaló que “la sabiduría ancestral que porta su multiculturalidad es, por lejos, uno de sus mayores recursos biográficos. Una identidad que fue aprendiendo a gestarse en la diversidad y, sin lugar a dudas, constituye un patrimonio rico a valorar, estimular y cuidar”.
“Pienso, y me animo a decir, que la principal riqueza de México hoy tiene rostro joven; sí, son sus jóvenes. Un poco más de la mitad de la población está en edad juvenil. Esto permite pensar y proyectar un futuro, un mañana. Eso da esperanza y proyección”, comentó.


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