Francisco urgió a israelíes y palestinos a restablecer el diálogo para encontrar una solución a la crisis por el estatuto de Jerusalén y pidió a los líderes mundiales conjurar nuevas espirales de tensión en Tierra Santa.
El papa escribió una carta al gran imán de la mezquita de Al-Azhar en Egipto y máxima autoridad del islam chiita del mundo, Ahmed Al-Tayyib, que organizó esta semana una conferencia internacional en apoyo a Jerusalén.
Esto como respuesta a la decisión, en diciembre pasado, del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de reconocer de facto a la ciudad santa como capital del estado de Israel y su orden de trasladar la embajada de su país de allí a Tel Aviv.
Con su mensaje, dado a conocer por El Vaticano, el pontífice respondió la invitación del líder musulmán a la conferencia, le recordó que en estos días estaba ocupado con un viaje apostólico a Sudamérica y le aseguró que no dejará de invocar a Dios por la causa de la “paz verdadera, real”.
“Elevo fervientes oraciones para que los responsables de las naciones, las autoridades civiles y religiosas donde sea se empeñen a conjurar nuevas espirales de tensiones y a sostener todo esfuerzo para hacer prevalecer la concordia, la justicia y la seguridad para las poblaciones de aquella bendita tierra que tanto tengo en el corazón”, escribió.
Garantizó que la sede de la Iglesia Católica no dejará de reclamar “con urgencia” la necesidad de un restablecimiento del diálogo entre israelíes y palestinos para una solución negociada, finalizada a la coexistencia pacífica de dos Estados el interior de las fronteras entre ellos concordadas e internacionalmente reconocidas.
Visita oficial en Perú
El papa Francisco llegó a Perú a las 16:32 locales (21:32 GMT) procedente de Chile y fue recibido en el aeropuerto internacional de Lima al pie del avión por el presidente del país, Pedro Pablo Kuczynski.
El papa, que llegó con 45 minutos de adelanto respecto al horario marcado por la agenda oficial, saludó al mandatario peruano y posteriormente recibió un ramo de flores de manos de una pareja de niños.
El pontífice realizó en la tarde un recorrido con su papamóvil por Lima antes de que se retirara a descansar para iniciar hoy por la mañana un viaje a la ciudad de Puerto Maldonado, en la selva amazónica del sudeste de Perú.












