El papa León XIV presidió este domingo su primer rezo del Angelus de verano desde Castel Gandolfo, donde fue recibido por una multitud de fieles. En lugar de utilizar el tradicional papamóvil, recorrió las calles de la localidad en un carrito de golf para saludar a los asistentes y destacó el “hermoso pueblo” como un lugar donde encontrar “descanso”.
Sin embargo, el período estival no disminuyó su preocupación por los conflictos internacionales. Durante su reflexión, volvió a expresar su inquietud por las guerras que afectan a distintas regiones del mundo.
Esperanza
“Lamentablemente, vuelven a soplar los vientos de la guerra en Medio Oriente, en Ucrania y en muchas otras partes del mundo, sembrando violencia, terror y muerte, y golpeando una vez más a tantos inocentes. No permitamos que esos vientos apaguen la pequeña llama de la esperanza y de la paz, incluso cuando parezca frágil y vacilante”, afirmó León XIV.
El pontífice insistió en que el diálogo sigue siendo el único camino para alcanzar una solución duradera.
“Renuevo mi deseo de que se persevere en la senda del diálogo, del encuentro y de la diplomacia, el único camino capaz de conducir a una paz justa y duradera, en la que los pueblos puedan vivir reconciliados, con seguridad mutua y respeto por la dignidad de cada persona”, sostuvo.











