En su mensaje de Pascua, el Papa Francisco se refirió por primera vez a la inestabilidad política y social que golpea a varios países de América Latina y de Medio Oriente, instó a buscar soluciones pacíficas y a consolidar las instituciones democráticas.
Ante más de 60 mil personas congregadas en la Plaza de San Pedro, el Papa se asomó al balcón central de la basílica de San Pedro para impartir su bendición “urbi et orbi” (a la ciudad y al mundo), que fue transmitida por 160 emisoras televisivas del mundo.
Pidió a Jesús resucitado sostenga los esfuerzos de quienes, especialmente en América Latina, “se comprometen en favor del bien común de las sociedades, tantas veces marcadas por tensiones políticas y sociales, que en algunos casos son sofocadas con la violencia”.
Instó a que “se construyan puentes de diálogo, perseverando en la lucha contra la plaga de la corrupción y en la búsqueda de válidas soluciones pacíficas ante las controversias, para el progreso y la consolidación de las instituciones democráticas, en el pleno respeto del estado de derecho”.
Además, clamó por el alivio y consuelo para la población civil de Siria, “la amada y martirizada” nación, víctima –dijo- “de una guerra que no cesa de sembrar horror y muerte”.
También invocó ayuda para Ucrania, “todavía afligida por un sangriento conflicto”, para que vuelva a encontrar la concordia y acompañe las iniciativas promovidas para aliviar los dramas de quienes sufren las consecuencias.
Deseó que los pueblos de Sudán del Sur, de Somalia y de la República Democrática del Congo, que padecen “conflictos sin fin”, agravados por la terrible carestía que está castigando algunas regiones de África, “sientan siempre la cercanía del buen pastor”.
Pidió a Dios, que no deja de bendecir al Continente Europeo, dé esperanza a cuantos atraviesan momentos de dificultad, especialmente a causa de la gran falta de trabajo sobre todo para los jóvenes.
Al final, impartió la bendición “urbi et orbi” a la multitud que llenó la Plaza de San Pedro. Antes, al final de la misa de resurrección y antes de su mensaje, saludó a los fieles con un largo giro a bordo del papamóvil.












