El papa León XIV alertó contra “la idolatría” que echa a perder aquellos proyectos políticos y económicos que se presentan bajo el pabellón de la libertad, pero que en realidad terminan siendo “esclavos de los ídolos y del poder”, durante su visita a la República de San Marino.
El pontífice llegó a la república más antigua del mundo a las 08.45 hora local (06.45 GMT) a bordo de un helicóptero procedente del Vaticano y a su llegada fue recibido por los capitanes regentes, Alice Mina y Vladimiro Selva, entre otras autoridades.
En su discurso ante las autoridades y la sociedad civil en el Palacio Público de la capital sanmarinense, el pontífice tomó como punto de partida el lema histórico del país, “Libertas”, para advertir contra “la idolatría que echa a perder en su raíz aquellos proyectos políticos y económicos que se presentan en nombre de la libertad, pero en realidad son esclavos de los ídolos y del poder”.
Frente a estas dinámicas, León XIV subrayó que “no hay verdadera libertad civil sin libertad personal” y enfatizó que promoverla conlleva “defender los espacios de la conciencia”.
En esta línea, sostuvo que la pequeña república “puede ser un ‘laboratorio’ de buena política” donde, “sin derogar la laicidad del Estado, se puede recurrir a los principios de la doctrina social católica: la búsqueda del bien común, el destino universal de los bienes, la armonía de subsidiariedad y solidaridad, la justicia social”.












