Jerusalén, Israel * El Universal. El Papa Benedicto XVI concluyó su peregrinación por Tierra Santa el viernes, asegurando a sus feligreses en Tierra Santa que la paz es posible y haciendo un lado los asuntos controversiales que lo han perseguido esta semana para realizar una peregrinación al sitio donde Jesús fue crucificado.
El pontífice que caminó solemnemente hasta la Iglesia del Santo Sepulcro en Jerusalén, donde golpeaban con palos el suelo para anunciar su cercanía.
Benedicto XVI se arrodilló y besó la piedra rectangular donde se cree que fue colocado el cadáver de Jesucristo después de su crucifixión. Posteriormente entró a la estructura ubicada al interior del templo que marca el lugar donde estuvo la tumba de Jesús y ahí se hincó a orar sólo durante varios minutos, con las manos entrelazadas en actitud de oración mientras algunos sacerdotes cantaban cerca.











