Al cumplirse los 20 años de su trágico fallecimiento en París, la “Ciudad Luz” recordó ayer a Diana de Gales, la “Princesa de Corazones” que tiene un altar de homenaje en el lugar en el que murió en un accidente de tránsito el 31 de agosto de 1997.
La alcaldesa de París, Anne Hidalgo, fue una de las primeras en rendir homenaje a Diana de Gales. Ayer acudió a depositar un ramo de flores en el altar improvisado en el que desde hace dos décadas sus seguidores le rinden tributo.
Los hijos de Diana, los príncipes Guillermo y Enrique, pidieron que no se realizaran homenajes oficiales así que en París, al igual que en Londres, los homenajes fueron populares e improvisados y ni la alcaldesa de la capital francesa ni los príncipes, en Londres, realizaron declaraciones.
En el “altar” parisino en honor de Diana, en el que se ubica un monumento con una antorcha dorada, miles de turistas y de seguidores de todo el mundo de la princesa dejaron flores, mensajes y diversos objetos en su recuerdo.
“Veinte años ya” dice un pequeño cartel colocado entre las flores del improvisado altar en el que se recuerda a la princesa de Gales, sobre cuya muerte se sigue especulando que fue debida a un complot urdido para matarla.
El altar parisino se ubica encima del túnel de l’Alma, en el que la noche del 31 de agosto de 1997 se estrelló el auto mercedes negro en el que viajaban, huyendo de un grupo de paparazzi, Diana y su amante, Dodi Al Fayed.
El monumento de La Llama de la Libertad fue erigido en homenaje a un diario estadounidense pero desde el día siguiente de la muerte de Diana los admiradores de la princesa lo convirtieron con veladoras, flores, mensajes y objetos como su rincón para rendirle homenaje.
En la jornada de ayer numerosas flores, un simbólico cartel en forma de corazón con flores rojas con el número 20 en el centro y diversas ofrendas fueron colocadas en el lugar, que se ubica a escasos centenares de metros de la torre Eiffel.
En Francia, al igual que en el Reino Unido, el país a cuya casa real perteneció Diana, no se ha organizado ningún homenaje oficial.
Pero los admiradores de Diana se han “adueñado” con los años del enclave en el que se leen mensajes de amor, de admiración y de compasión con Diana, que falleció cuando reconstruía su vida sentimental tras su divorcio del príncipe Carlos con 36 años de edad.
Con el paso de los años, el lugar se ha convertido en un lugar de peregrinación e incluso en un punto turístico fijo más de visita obligada para los turistas y curiosos que viajan cada año a la ciudad más turística del mundo.












